Pelagio
De niño curioso y trepador a joven guerrero leal. Su símbolo: el arco —su arma predilecta desde niño— y la flecha de plata.
Antes de la leyenda, hubo un niño nacido entre la nieve. Antes de Covadonga, hubo un imperio que caía y otro que nacía. Esta es la historia de Pelagio.
En el ocaso del reino visigodo de Hispania, un niño nace entre la nieve en una torre del norte, en la aldea de Tineium, el invierno del año 692. Su padre, el conde Favila, lo alza ante su gente y promete que de él «cantarán los juglares hazañas eternas». Ese niño es Pelagio.
La novela sigue su crecimiento —mejor arquero de la comarca, escudero, joven guerrero— mientras al otro lado del Estrecho se gesta una tormenta que cambiará el mundo: la caída de Cartago, el avance imparable de los ejércitos sarracenos, las traiciones en la corte goda y los pactos secretos del conde Julián.
Mientras Pelagio se forja como hombre y como espada, dos imperios chocan, y la Hispania que conoce empieza a desmoronarse. Es la historia del origen: de cómo nació el hombre antes que la leyenda. La primera parte cierra en el umbral de la gran resistencia que dará nombre a la historia de un reino.
Quienes forjaron —y quebraron— el destino de Hispania en la frontera de dos mundos.
De niño curioso y trepador a joven guerrero leal. Su símbolo: el arco —su arma predilecta desde niño— y la flecha de plata.
Señor del mayor señorío del norte. Roca y autoridad; quien promete que de su hijo cantarán los juglares hazañas eternas.
«Verdadera madre de corazón». Profetiza que el niño «brillará como el sol y vestirá armadura de rey».
El avance imparable del Califato sobre el Estrecho. La tormenta que se gesta al otro lado del mar.
Intrigas y pactos secretos que abren las puertas de Hispania. La traición que precipita el derrumbe.
Su caída en el valle Transductino, junto al Guadalete, marca el fin de un mundo y el comienzo de otro.
Cinco movimientos que conducen del nacimiento entre la nieve al juramento de resistencia.
Las torres de Tineium, San Juan y el arco. Un niño nace entre la nieve y crece como el mejor arquero de la comarca.
La caída del África bizantina y el tablero de poder que empieza a inclinarse hacia el sur.
Escudero, primeros combates, la corte goda. Pelagio se forja como hombre y como espada.
Julián, Tariq, las cartas y los pactos secretos. Las puertas de Hispania empiezan a abrirse.
La emboscada, la caída de Rodrigo y el juramento de resistencia con que se cierra la primera parte.
Fin de la primera parte. La resistencia que dará nombre a un reino está por comenzar.
Y de pronto, los gritos cesan. El viento también se detiene, como si el mundo contuviera el aliento. Entonces llega: un llanto fuerte, poderoso, que se alza en el silencio como un estandarte.
Lo tomo en brazos y camino hacia la ventana. Aparto el tapiz. Lo alzo y lo muestro a la multitud. Copos de nieve rozan su piel como una bendición.
Y grito: «¡He aquí a mi hijo Pelagio, heredero de mis títulos y mis tierras, vuestro futuro señor! ¡De él cantarán los juglares hazañas eternas!»
PELAYO — Leyenda y Vida I se publica con Grupo Dauro. Déjanos tu interés y serás de los primeros en recibir noticias de su lanzamiento.